Sueños imposibles (?)

Hace mucho tiempo que me ha dado vueltas en la cabeza el deseo de que de una vez por todas los chilenos pensemos en grande. Por todos lados se escucha a los jóvenes que van al colegio para tratar de salir pronto y buscar un trabajo que les permita mantenerse bien con la familia, además de ser rutinario, agotador, explotador, etc. Sin embargo, en esta vida hay tantas oportunidades para aprovechar, que muchas veces da indignación ver la mentalidad con que se está formando a las futuras generaciones, herederas de el mundo que estamos maladministrando hoy.

Sabemos que a los niños se les enseña muy bien a leer, escribir, algo de historia y de matemáticas para poder sobrevivir en este mundo. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha ido dejando de lado la enseñanza de valores importantísimos para el desarrollo personal. Los padres se están transformando cada día en simples proveedores de recursos y abrigo, luego de que durante siglos hayan sido los principales formadores de personas. Aquellas palabras o consejos que ayudan a sus hijos a pensar en cosas grandes ya han quedado atrás.

Muchas veces, cuando un niño dice querer hacer algo importante cuando grande, todo el mundo se pone a reir y a decirle “estas loco(a)”, pero… ¿cuántos son los que le dicen “tu puedes!” “esfuérzate y lo lograrás”?

Son muchas las cosas que han pasado en mi vida que me han enseñado que las cosas imposibles son más posibles de lo que parecen. Si uno tiene planes en la vida que parecen estar lejanos, sólo es cosa de ponerlos en buenas manos… ¿y qué mejor que dejarlo en manos del creador de todo lo que existe?

Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Lucas 11:9